"Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización" Carl Sagan.


martes, 8 de mayo de 2018

El regreso del chupacabras

"En el caso de algo como el chupacabras, por divertido que sea, el problema es que lleva a la gente a confundir realidad y ficción; los hechos y la ficción. Una explicación que no es una explicación es peligrosa porque hace que la gente no indague sobre lo que está pasando realmente”. Daniel Altshuler.

Como todos los falsos misterios de lo paranormal, el del chupacabras es un mito destinado a perdurar (por lo menos) en la cultura de Latinoamérica, de modo indefinido y siempre a la espera de volverse noticia de nuevo. Esto último fue lo que ocurrió hace unas semanas, cuando el diario argentino SL24 informó de un chupacabras en el municipio de Totoras, Santa Fe. La nota, de dos renglones de extensión y un video donde se escucha la descripción de un supuesto testigo, muestra la fotografía de la supuesta criatura causante de la muerte de dos perros grandes y del temor de los pobladores de Totoras.

El ahora llamado "chupacabras de Totoras" dio la vuelta al mundo en solo unos días. La fotografía del supuesto monstruo fue difundida en redes sociales por la revista People, por el diario The Sun y por New York Post; también mereció una nota informativa en el portal de noticias de Yahoo! Argentina. Un mes antes, en México, se reportó una serie de ataques extraños al ganado de Coahuila, creándose teorías conspiracionistas sobre el chupacabras como un invento de Televisa o del gobierno para distraernos en temporada de elecciones presidenciales. Tal vez al fin hemos encontrado la evidencia de la existencia de esta criatura avistada por primera vez desde mediados de los 90s. O tal vez solo tenemos un ejemplo más de lo que un periódico no debe hacer como medio responsable de comunicación.

lunes, 30 de abril de 2018

Top 10: los mitos sobre Hitler, parte II

Ha pasado un año desde la primera parte de nuestro top 10 sobre los mitos de Hitler. Con todo, parece que me he emocionado un poco con este tema, ya que un año después de haberlo iniciado soy incapaz de terminarlo, presentándoles en esta ocasión dos mitos alrededor de este dictador. Uno que tiene que ver con la ciencia, y otro con sus gustos por lo paranormal. Cabe destacar una diferencia importante entre los que siguen y los ya presentados: en nuestra primera parte conocimos algunos mitos pop, estilo chisme, sobre la vida de Hitler. Pero existen otros tipos de mitos que giran entorno a la figura del hombre más detestado del siglo XX.

Esperando disfruten de su lectura tanto como yo disfruté escribiendo e investigando sobre el tema, agradezco su paciencia y aprovecho para pedir disculpas por no poder terminar con varias series que aún tengo pendientes entre mis borradores. No quería dejar pasar el aniversario luctuoso de Hitler sin haber publicado algo sobre su oscura historia, así que aquí va:


miércoles, 18 de abril de 2018

Una más sobre políticos, digo, política

Tengo muchas cosas en mi cabeza, y en mis borradores para este blog y otros sitios. Se supone que debería estar escribiendo mi tesis sobre la Filosofía de la pseudociencia como nueva rama legítima de la epistemología. Debería estar preparando un par de conferencias que daré en el Museo de la Ciudad de Guadalajara y en el Instituto de Astronomía y Meteorología de la U de G, sobre ufología y cientificismo respectivamente. Tengo un mes que no termino un artículo sobre las teorías especulativas del multiverso y su papel en la argumentación del nuevo ateísmo. También se acerca el aniversario luctuoso de Adolf Hitler, y desde el año pasado tengo una deuda con los lectores de este blog sobre mitos históricos detrás de esta oscura figura histórica.

Y a pesar de todo lo anterior (mezclado con una serie de asuntos personales que no expondré aquí), hay otro tema que a donde quiera que voy lo tengo presente: las próximas elecciones presidenciales en este país. Cuando era adolescente me había dicho a mí mismo que no perdería mi tiempo pensando en política. Después de todo, si existe un grupo de personas que menos piensan en mí y en mi sociedad, es el de los políticos mismos. Pero es evidente que, si al menos uno intenta ser coherente con llevar una vida de ciudadano medianamente decente (lo que incluye no solo preocuparse por uno mismo, sino por la sociedad de la que formo parte), no puede ignorar la situación política y económica de México; más aún, si uno intenta llevar una filosofía de vida que mezcla una perspectiva científica (lo que algunos llaman cientificismo) alimentada con el escepticismo racionalista, resultará imposible no posicionarse sobre algunas de las afirmaciones más que extraordinarias de los candidatos a la presidencia y sus respectivos seguidores. En 2012 mostré una breve reflexión sobre por qué no me gusta hablar de política mexicana: sencillamente porque no se habla de política, sino de políticos y de lo que hacen en contraste con lo que dicen, lo que usualmente suele ser mezquino y contradictorio.

viernes, 16 de marzo de 2018

Stephen Hawking (1942-2018)

"La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios, y no tener nada qué descubrir." 

Siendo sincero, debo confesar que no iba a escribir nada sobre el reciente fallecimiento de Stephen Hawking, sencillamente porque no es necesario. No es necesario porque, en cuestión de minutos, las redes sociales se inundaron de enlaces (algunos buenos, otros solo memes) haciendo viral la noticia del fallecimiento de este cosmólogo. No es necesario porque todo mundo ha expresado su respectiva opinión sobre Hawking, desde aquellos que siguen creyendo en el niñito Dios, digo, en que Hawking era "la mente más brillante de nuestros tiempos", hasta los fundamentalistas religiosos que lo acusan de charlatán por haberse atrevido a negar la existencia de Dios. No es necesario porque también ya hay comentarios y homenajes lúcidos y justos con la vida y obra de este cosmólogo. Entre los comentarios más justos podemos encontrarnos la columna de Martín Bonfil Olivera, el escrito del divulgador Rafi Letzter; los escritos de los alumnos de Hawking, Nathan Myhrvold y Marika Tylor; o el de su colega y maestro, el matemático Roger Penrose (quien probablemente ofrece el mejor resumen de la obra científica de Hawking).

Dudo que un pasante de filosofía con una dizque especialidad en filosofía de la ciencia hablando sobre Hawking tenga que aportar algo de lo que ya en otro montón de sitios en internet se ha dicho ya. Tal vez, aunque dada la cantidad de mitos, exageraciones, sobrevaloración o desprecio hacia un hombre como Stephen Hawking, supongo, unas humildes palabras plasmadas en un blog podrían ayudar a que al menos una que otra persona perdida en el océano de información pueda mirar con mayor moderación a este hombre que parece ser tan famoso (o tal vez más) de lo que fueron en su época lumbreras como Albert Einstein e Isaac Newton.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Los mitos cristianos sobre Einstein

“Por supuesto era una mentira lo que se ha leído acerca de mis convicciones religiosas; una mentira que es repetida sistemáticamente. No creo en un Dios personal y no lo he negado nunca sino que lo he expresado claramente. Si hay algo en mí que pueda ser llamado religioso es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia puede revelarla. [...] No creo en la inmortalidad del individuo, y considero que la ética es de interés exclusivamente humano, sin ninguna autoridad sobrehumana sobre él.” Albert Einstein.

"¿Cómo es posible que casi ninguna religión importante haya analizado la ciencia y concluido: <<¡Esto es mucho mejor de lo que habíamos pensado! El Universo es mucho mayor de lo que dijeron nuestros profetas, más grandioso, más sutil, más elegante>>? En lugar de eso, exclaman <<¡No, no y no! Mi dios es un dios pequeño y deseo que siga siéndolo!>>. Una religión, antigua o nueva, que subrayara la magnificencia del Universo tal como la ha revelado la ciencia moderna, debería ser capaz de generar enormes provisiones de reverencia y sobrecogimiento que los credos convencionales apenas han explotado." Carl Sagan.


Un día como hoy pero de 1879 nacía el hombre que todo mundo recuerda cuando hablamos de un genio, aunque casi nadie sepa exactamente el por qué: Albert Einstein. Aunque sus aportes revolucionaron la física, las contribuciones de Einstein, como la de aquellos grandes que le precedieron, no se limitan al campo de la ciencia. Einstein fue el creador de las teorías general y especial de la relatividad, teorías que no solo contribuyeron a una mayor comprensión del cosmos, sino también a una re-evaluación de los supuestos mismos que se daban dentro de la ciencia. También se le considera uno de los padres de la física cuántica, con valiosas teorías que ayudaron a crear el camino de la investigación en este campo. Sus contribuciones a la crítica política, el humanismo y la filosofía de la ciencia son también dignos de destacar, manteniendo siempre el cosmopolitanismo, criticando ferozmente el nacionalismo y los males que se engendraban de éste, firme crítico de las armas nucleares y un valioso filósofo de la ciencia que haría que términos como causa, espacio, tiempo, verdad y realidad fueran reexaminados. Sería difícil (por no decir imposible) resumir en un párrafo pequeño las contribuciones de Einstein a  la civilización, y más difícil aún dejar en claro en el mismo espacio por qué es una de las figuras más importantes de la historia.

Pero, al menos en esta ocasión, el punto de esta entrada no es la de profundizar en la teoría de la relatividad y otras revoluciones en ciencia, ni tampoco sobre filosofía y fundamentos de la física. Tampoco será lugar para discutir sobre causalidad y realismo en física cuántica, y sin duda algún día tendremos que abordar las ideas de un gobierno mundial (cosmopolita) que afrontaría los problemas mundiales, tal como Einstein pensaba. Por el momento, recordaremos al célebre genio no por aquello que ha dicho o hecho, sino por aquello que jamás dijo, pero que se ha repetido hasta el cansancio como si de verdad fueran las palabras de Einstein. Al ser una de las figuras fundamentales de nuestra civilización, Einstein se encuentra rodeado de mitos, rumores y chismes sobre sus puntos de vista y su vida personal. Para darnos una idea, puede consultar las múltiples entradas del sitio Quote Investigator sobre frases de Einstein, una página especializada en validar o descartar las frases atribuidas a personajes famosos; o podría consultar The Ultimate Quotable Einstein, de Alice Calaprise publicado por Princeton University Press, libro donde muestra las frases más importantes de este científico sobre más de una decena de temas, con un capítulo exclusivo a las frases falsas o probablemente no afirmadas por Einstein. Pero tal vez no haya frases más escandalosamente falsas que aquellas que se supone dijo Einstein en favor de la existencia de Dios o la necesidad de la religión para la sociedad. 

De nada sirvió que Einstein aclarara una y otra vez en cartas, conferencias y libros que él no creía en dios personal alguno y que lo sobrenatural sencillamente era un conjunto de creencias infantiles. Grupos y sitios web de  misioneros y fundamentalistas religiosos siguen repitiendo viejas leyendas, como que Einstein era un cristiano devoto, aprovechando de pasada una buena apelación a la autoridad: si Einstein, que era un genio, creía en nuestro dios, tú que eres un simple  mortal, deberías hacernos caso y creer en nuestro dios. Pero la realidad es muy distinta, tal como el propio Einstein lo mostró incontables veces.

lunes, 12 de febrero de 2018

Día de Darwin: la biotecnología y sus demonios (ideológicos) o una más sobre la tecnofobia de Álvarez-Buylla*

Hoy es 12 de febrero y como de costumbre celebramos en este espacio el Día de Darwin con un artículo especial (aquí puede ver los especiales de 2012, 2013, 2016 y 2017) relacionado al legado de este gran científico y humanista. Si en el pasado hemos mencionado a los antidarwinistas y creacionistas, esta vez toca el turno de hablar sobre los mitos entorno de una de las ramas de la tecnología y la ciencia aplicada más prometedoras y brillantes, pero más atacadas sin razones verdaderas: la biotecnología, y más en específico, la creación, producción y consumo de organismos transgénicos.

En México, además de hablar de los mismos argumentos anti-trasngénicos de siempre, los tecnófobos invocan también la tradición, el milenarismo y la biodiversidad de ciertas plantas como el maíz (una riqueza biocultural y patrimonio cultural) para asegurar que los transgénicos no son necesarios, y por tanto el gobierno de la nación debería prescindir de ellos y/o prohibir su consumo (cuando eres activista anti-transgénicos la lógica sale sobrando). Quizás no haya mayor vocera de la tecnofobia alarmista en nuestro país que la doctora Elena Álvarez-Buylla (de quien ya habíamos comentado por aquí), quien ha sido denunciada por atacar ideológicamente a la ciencia por J. M. Mulet, Martín Bonfil Olivera y (de manera indirecta) por los miembros del Instituto de Biotecnología de la UNAM, los doctores Francisco G. Bolívar Zapata, Luis Herrera Estrella y Agustín López Munguía Canales.

En diciembre pasado se le otorgó a Álvarez-Buylla el Premio Nacional de Ciencias 2017 en la categoría de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales "por su aportación a la comprensión de la dispersión de los transgenes de las variedades nativas del maíz, y su contribución al entendimiento de la progresión del cáncer epitelial." La doctora no tardó mucho en aprovechar el momento en que cámaras y micrófonos estaban a su disposición para volver a despotricar contra la biotecnología, alegando que sus ataques son científicos y no ideológicos. Esta afirmación, basado en los argumentos falsos que esgrime la premiada bióloga y miembro fundador de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (que de compromiso científico tiene poco), no tiene sustento.

jueves, 8 de febrero de 2018

Escepticismo (a la mexicana) para homeópatas

Edición enero-febrero 2017, volúmen 86.
Si usted googlea las palabras "pseudociencia" o "pseudomedicina", probablemente se encontrará que entre los ejemplos más usuales está la homeopatía. Más cercana a la parapsicología y la astrología que a la medicina o la biología, la homeopatía ha sido uno de los principales blancos de los críticos de las (mal llamadas) medicinas alternativas. Ello no ha pasado desapercibido por la "comunidad" homeopática (y su molesto club de fans). Hace unos días, mi facebook-friend Andrés Tonini compartió un screenshot de un artículo de la revista La Homeopatía de México, de enero-febrero de 2017. El artículo se titula "Informe sobre los Escépticos Científicos de la Homeopatía en México", del estudiante de médico homeópata del IPN Luis Ángel Vite-Flores.

Como es usual en redes sociales, a muchos de mis contactos (casi todos los etiquetados en la publicación de Tonini) les causó gracia que una revista de homeopatía hablara sobre los escépticos mexicanos que han llegado a escribir algo sobre homeopatía. Otro de mis facebook-friends, Martín Fragoso, escribió una divertida nota en su blog sobre este artículo, sobretodo aclarando de manera sarcástica algunos errores menores del escrito de Vite-Flores. Hay dos puntos interesantes en este "informe" para homeópatas "profesionales": 1) las generalizaciones y supuestos errores en los que cae el movimiento escéptico, al menos en México; y 2) la llamada de atención que el autor hace sobre la necesidad de abrazar el escepticismo dentro de la "profesión" de la homeopatía. Veamos de manera más detallada estos puntos.

jueves, 1 de febrero de 2018

La guerra del multiverso y el problema de demarcación

"El proceso de la ciencia -explorar las opciones cosmológicas, incluida la posible existencia o no de un multiverso- es lo que debería suceder. El resultado científico es que no hay un resultado observable único predicho en las propuestas de multiverso. Esto se debe a que, como lo afirman a menudo los proponentes, todo lo que puede pasar ocurre en la mayoría de los multiversos. Al llegar a este punto, uno tiene que dar un paso atrás y considerar el estado científico de los reclamos por su existencia. El proceso de la ciencia también debe incluir esta evaluación." George Ellis.

Probablemente no existe un debate tan más interesante en cosmología (para el público general pero no para todos los cosmólogos) que el relacionado con la posibilidad de que existan miles de millones de universos. En el pasado se pensaba que nuestro sistema solar (más una esfera extra donde se encontraban las demás estrellas orbitando a nuestro alrededor) era el límite del universo, con un único planeta en el centro que albergaba vida: nuestro mundo. Luego descubrimos que el sistema solar (además de tener al sol en el "centro" y no a la Tierra) no era único, ya que existe una variedad de sistemas solares en toda la galaxia. Por algún tiempo se pensó que la galaxia era todo lo que existía en el cosmos. Pero después se demostró que extrañas "nebulosas" como Andrómeda eran en realidad otras galaxias alejadas y distintas de la nuestra. Gracias a proezas de la tecnología, como el telescopio espacial Hubble, logramos mirar miles de millones de galaxias a lo largo de todo el universo observable. También hemos descubierto "otras tierras", planetas extrasolares similares al nuestro que podrían albergar vida o al menos nos dan un indicio de que posiblemente mundos como el nuestro son más comunes de lo que imaginamos.

Probablemente a muchos
les vino a la mente una imagen como esta
al leer "la guerra del multiverso."
Demasiado friki, pero genial.
No hay un único sistema solar, no hay una única galaxia, ni siquiera un único planeta como la Tierra en este universo. ¿Sería posible que tampoco haya un único universo? Desde la ciencia-ficción, la literatura de fantasía y la metafísica de los mundos posibles, hasta la moderna cosmología, se ha planteado la posible existencia de un océano de multiversos. Hoy en día, la física teórica está plagada de hipótesis matemáticas imposibles de comprender por personas no especializadas, pero que se supone reflejan las supuestas probabilidades de la existencia de otros cosmos. Lo que hoy se entiende por multiverso es justamente eso, un conjunto de hipótesis matemáticas que se supone son la implicación lógica (o deducción) de ciertos modelos cosmológicos, tal como la teoría de cuerdas (otro enorme debate). Entre los defensores del multiverso se encuentran algunos de los divulgadores y físicos más conocidos del momento, como Brian Greene, Michio Kaku, John Gribbin, Leonard Susskind, Leonard Mlodinow, Victor Stenger, Max Tegmark y Stephen Hawking. El multiverso y la teoría de cuerdas (como mejor candidata a ser la teoría del todo) son conceptos usuales en la divulgación científica actual, aunque aún poco entendidos por aquellos que somos ajenos a la física y la cosmología. Sin embargo, también ha sido duramente cuestionado el si incluso es moral hacer divulgación de teorías tan especulativas como si fueran algo aceptado en la comunidad científica. Hay quienes incluso aseguran que las teorías de cuerdas y sus consecuentes hipótesis de multiversos son ejemplos de pseudociencia, o que la divulgación que se ha hecho de éstas es pseudocientífica. Esto ha sido llamado en algunos medios como la "guerra de las cuerdas y el multiverso".

En los últimos días se ha generado un "nuevo capítulo" (¿nueva batalla?) en esta "guerra" entre dos "pesos pesados": el cosmólogo Sean Carroll defendiendo la cientificidad del multiverso, y el físico teórico Peter Woit, reconocido crítico de estas teorías altamente especulativas. Si algo ha demostrado esta "guerra del multiverso", es la importancia de establecer de manera precisa qué es la ciencia, qué puede ser considerado como una línea de investigación científica genuina, y qué no lo es.

domingo, 28 de enero de 2018

Mauricio Schwarz y el complejo antifilosofía

M. J. Schwarz meditando.
"La distinción que se ha indicado entre ciencia y filosofía de la ciencia no es rígida. Se basa en una diferencia de intención más que en una diferencia de objeto... No es probable que el científico que ignora los procedentes en la evaluación de teorías realice un trabajo adecuado de evaluación de él mismo. Y no es probable que el filósofo de la ciencia ignorante de la práctica científica haga declaraciones agudas sobre el método científico." John Losee.

Si hay un análogo a los acomplejados antifilosofía anglosajones, ese es el periodista científico Mauricio-José Schwarz, un escritor de la primera generación de escépticos hispanoparlantes. Schwarz ha hecho una brillante carrera como divulgador científico; su blog principal de pensamiento crítico, El retorno de los charlatanes, es uno de los sitios web que todo interesado en el escepticismo de habla hispana debe visitar (y disfrutar), siendo una de las mejores y más antiguas referencias sobre el tema en internet (junto a los blogs Magonia, de Luis Alfonso Gámez y Marcianitos verdes, de Luis Ruiz Noguez). En 2017 salió a la venta La izquierda feng shui, libro donde Schwarz denuncia el cáncer de la irracionalidad y el misticismo dentro del activismo de la izquierda política de nuestros tiempos. La izquierda, alguna vez defensora y promotora de los valores de la Ilustración, la ciencia, el progreso y el racionalismo, es hoy día un hervidero de dogmatismo y anticiencia. El proyecto de Schwarz es bastante similar (hasta donde alcanzo a apreciar) a los de otros divulgadores que denuncian la irracionalidad dentro de la izquierda, tales como Mario Bunge, Alan Sokal o Juan José Sebreli: todos ellos (y otros más) han llegado a advertir del peligro de aceptar el discurso del relativismo cultural y el posmodernismo dentro de la izquierda que, en teoría, tendría que ser contraria a este tipo de contra-revoluciones intelectuales que solo han causado daño a los objetivos y la imagen pública de la izquierda, dejando que la derecha se disfrace con piel de oveja, asegurando que abandera la racionalidad y denunciando las tonterías posmodernas.

sábado, 20 de enero de 2018

El complejo antifilosofía. Análisis preliminar

"En su best seller más reciente, el científico más famoso del mundo proclama que la filosofía está muerta. Pero aquellos que ignoran la filosofía están condenados a repetirlo. Y aquellos que menosprecian la filosofía suelen ser esclavos de algún filósofo difunto." Paul Thagard.

"La filosofía de la ciencia es una disciplina académica híbrida joven, vigorosa y en plena etapa de crecimiento y diferenciación. A través de su breve historia (apenas 2 siglos) ha pasado por varias etapas, unas dominadas por los filósofos y otras por los científicos. En mi opinión, ha llegado el tiempo para que en este campo del conocimiento surja una nueva clase de personajes, humanistas de corazón con la experiencia profesional de científicos, o bien hombres de ciencia experimentados con intereses serios en la filosofía. Y si ya hemos llegado a ese momento, los personajes no sólo surgirán muy pronto sino que probablemente ya se encuentran entre bambalinas, esperando oír su clave para aparecer en escena, iluminados y sonrientes, como corresponde a los principiantes llenos de confianza en su destino." Ruy Pérez Tamayo.

Así comienza el primer capítulo de El gran diseño (2010),
de Hawking y Mlodinow. ¿Fin de la filosofía
o solo un libro de mala filosofía?
Esta es una entrada a modo de "prefacio" a otra que estoy preparando en respuesta al periodista Mauricio-José Schwarz, quien en una larga entrevista donde habla del contenido de su más reciente obra, La izquierda feng shui (2017), despotrica nuevamente incoherencias sobre la filosofía. Estoy bastante interesado en comprender de la mejor manera lo que hoy conocemos como el complejo anti-filosofía, un padecimiento imaginario creado por el filósofo de la biología, Massimo Pigliucci, rebajándose al nivel de algunos divulgadores como el cósmologo Lawrence Krauss, quien en una entrevista aseguraba que los filósofos al parecer padecen de un complejo de envidia a la ciencia porque, después de todo, la ciencia ha producido conocimientos sobre el mundo en que vivimos (y sobre nosotros mismos), mientras que la filosofía, evidentemente para Krauss, Schwarz y otros, no. Si los divulgadores se pueden inventar complejos para "explicar" (?) la supuesta envidia de los filósofos a los científicos, ¿por qué un filósofo no podría jugar el mismo juego? Claro está, que a diferencia de estos divulgadores y sus hipótesis ad hoc sobre el trabajo de los filósofos, el objetivo final es el demostrar que tal competencia entre ciencia y filosofía es ficticia.

Sería injusto dejar esta imagen en la que (todos o la mayoría de) los divulgadores científicos padecen del complejo anti-filosofía. Lo cierto es que, por lo menos hasta donde he alcanzado a constatar, hay un "consenso" en divulgación científica sobre la importancia y el lugar que le corresponde a la filosofía, sobre todo a la filosofía de la ciencia, para comprender una actividad humana tan asombrosa como es la ciencia. Esto es algo que podemos constatar a través de artículos de divulgadores como Sean Carroll, Steven Novella, Ruy Pérez Tamayo,  Martín Bonfil Olivera, o (esta traducción hecha por) César Tomé López.

domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Puede la evolución resolver la cuestión de la naturaleza humana?

Reseña de El legado de Darwin, de John Dupré


¿Qué es la evolución? ¿Qué nos dice sobre la naturaleza de la vida? ¿Y sobre la naturaleza humana? En pocas palabras, ¿para qué sirve esta teoría científica? Charles Darwin inició el camino para responder a estas preguntas hace más de 150 años, y la evolución misma de los debates e investigaciones dentro de la biología evolutiva a lo largo de todo este tiempo nos indican dos cosas bastante importantes: primero, que entender la evolución significa entender una parte esencial de la naturaleza de la realidad misma; y segundo, que si bien resulta de suma importancia, y contrario a lo que muchos divulgadores nos suelen decir, esta parte no alcanza, por sí misma, para explicarnos de manera completa la naturaleza de la vida, y menos aún, la naturaleza humana. Estas son las dos tesis principales que maneja el filósofo de la biología, John Dupré, en su pequeño libro El legado de Darwin (2006).

Dupré, famoso biofilósofo inglés, fue director de ESRC Centre for Genomics in Society, hoy conocido como Egenis, Centre for the Study of Life Sciences; también conocido por formar parte de la corriente semanticista de la Escuela de Stanford de filosofía de la ciencia (junto a otros grandes nombres en el campo, como Ian Hacking, Patrick Suppes, Peter Galison y Nancy Cartwright), Dupré es especialmente conocido por ser bastante crítico con la visión de la evolución de muchos biólogos y biofilósofos contemporáneos. Este librito, con 181 páginas de contenido, muestra de forma introductoria sus críticas que, considero yo, son cada vez más necesarias de tener en cuenta entre más importancia se le de a la divulgación científica rigurosa dentro de nuestra sociedad.

martes, 7 de noviembre de 2017

Científicos de la UNAM en defensa de los transgénicos

Hace unos meses, la Dra. Elena Álvarez-Buylla et.al., famosa activista anti-trasngénicos, popular por mentir sobre falsos peligros de esta biotecnología, había publicado (junto a sus colaboradores) un estudio donde encontraba que “el 82 por ciento de los alimentos derivados de maíz provenientes de supermercados y que 90.4 por ciento de las tortillas contienen en un grado indeterminado maíz genéticamente modificado”, según informó en un artículo la Gaceta Digital UNAM en septiembre pasado. El artículo de Álvarez-Buylla et.al., publicado en la revista Agroecology and Sustainable Food Systems, cuestionaba además "por qué no se está apoyando a esta agricultura sostenible, agroecológica y campesina, que además fortalecería al campo mexicano, para que este maíz nativo o criollo, de altísima calidad nutricia, complementado con maíz híbrido, que se produce en el norte del país, cubriera las necesidades de la nación."

Aunque en el estudio no se encontró evidencia de peligro por el consumo de transgénicos ni por el uso de pesticidas como el glifosato, Álvarez-Buylla et.al. enfatiza en su artículo que es necesario aplicar el principio de precaución y evitar que el maíz transgénico extranjero y agroquímicos como el glifosato sean usados (y consumidos) en este país.
“Independientemente de los debates y de que en este estudio no tenemos evidencia directa de impactos a la salud, creo que es momento de revisar las responsabilidades de las instancias de gobierno encargadas de la bioseguridad y evaluación de las repercusiones en salud de los alimentos y saber cómo es que están autorizando la entrada de transgénicos a nuestro alimento básico, sin estudios de inocuidad."
Ante las mentiras y falacias de Álvarez-Buylla y colaboradores,  los biotecnólogos, el Dr. Francisco G. Bolívar Zapata, el Dr. Luis Herrera Estrella y el Dr. Agustín López Munguía Canales, publicaron ayer una respuesta a las preocupaciones sobre los transgénicos en el alimento mexicano básico, en gran medida difundidas por Álvarez-Buylla y activistas similares. El escrito presenta 14 puntos donde se aclara la inocuidad de los transgénicos, la seguridad en su consumo y las trivialidades irrelevantes del estudio de la doctora en genética molecular del Instituto de Ecología de la UNAM.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Pseudomatemáticas

Corregido 07/11/17*

El siguiente es un ensayo re-descubierto entre mis archivos, y ahora corregido, que escribí hace unos años a modo de trabajo final en mi clase de Fundamentos de las matemáticas. Espero que aquellos que saben matemáticas me sepan disculpar por lo escueto que es mi escrito.

Las pseudociencias se encuentran en contraposición de toda disciplina científica existente. Así podemos encontrar pseudociencias biológicas, pseudociencias de la salud, de las ciencias espaciales, de las ciencias de la mente, de las ciencias ambientales, de las ciencias sociales, etc.

Las ciencias exactas, desde luego, no son la excepción a este problema. Es posible encontrar afirmaciones pseudocientíficas en las matemáticas y la ingeniería. El término pseudomatemáticas se refiere a cualquier afirmación, trabajo, actividad o estudio que se haga pasar por un ejercicio matemático, pero que se niega a aceptar los estándares de prueba y rigor a las que las teorías matemáticas reales son sometidas.

Si algo tienen en común las pseudomatemáticas con el resto de las pseudociencias, es que a menudo se centran en desmentir o negar hechos establecidos bien comprobados, afirmando que las pruebas son insuficientes o la metodología es irrelevante. Desde la numerología, pasando por los sinsentidos de Jacques Lacan, los abusos de especialistas ajenos a la matemáticas (usualmente en áreas de humanidades) de nociones y teorías como la teoría del caos y teoría de las catástrofes, los teólogos que dicen demostrar matemáticamente la existencia de Dios,  hasta supuestas refutaciones a teoremas y teorías matemáticas bien establecidas, la pseudomatemática casi siempre consiste en sofistería para convencer a aquellos que no somos especialistas en el tema.

jueves, 5 de octubre de 2017

Jesús Mosterín (1941-2017)

"La vida es formidable si tiene elementos formidables. Si no, es una farsa sin sentido."
Ayer por la mañana me enteraba de una lamentable noticia: el filósofo de la ciencia y activista Jesús Mosterín falleció a los 76 años de edad, debido al cáncer de pulmón que padecía. Por dos o tres segundos me quedé pasmado. No podía creer que uno de los máximos representantes de la filosofía científica moderna, de quien tengo varios libros, siendo un autor tan prolífico y admirado, ahora estaba muerto. La filosofía de la ciencia ya había sufrido un gran golpe a inicios del año cuando falleció el epistemólogo mexicano León Olive. Ahora Mosterín, llamado el "Bertrand Russell de España" por mi asesor de tesis (y por muchos más).

Estudioso, divulgador y con excelentes aportes a casi toda la filosofía, Mosterín era un ejemplo de lo que él  mismo llamaba la "Gran filosofía", es decir, en sus propias palabras: "la filosofía que se parece a lo que hacían Aristóteles, Descartes, Leibniz, Kant o Russell". Aquella filosofía que se ocupa de los grandes problemas siempre haciendo uso del mejor conocimiento científico disponible. Por Gran filosofía Mosterín se refería a los sistemas filosóficos coherentes y precisos, en los que sus partes se conectaban y eran consistentes. La lógica de Aristóteles era consistente con su  retórica y lingüística, y estas eran consistentes con su ontología, la que a la vez mostraba consistencia con su cosmología, su ética, su filosofía natural y su filosofía social.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Retos UFO-ilógicos V: Humanoides entre nosotros

Después de poco más de 3 años, al fin termino la quinta parte de los retos UFO-Ilógicos (aquí la primera, segunda, tercera y cuarta parte) donde pasamos revista a los casos más famosos de ovnis, de esos que los ufo-locos citan hasta el cansancio como verdaderos enigmas para la ciencia. La creencia estándar de la ufología nos dice que los ovnis son naves de origen de extraterrestre (digo "estándar" porque hay quienes dicen que los ovnis son vehículos interdimensionales o incluso máquinas del tiempo de seres humanos del futuro que vienen hacer investigación a nuestra época. Estas ideas son menos aceptadas entre los fans de los ovnis e igualmente descabelladas). Al ser vehículos, obviamente, alguien tiene que estarlos conduciendo. El cine y la literatura de ciencia-ficción tiene décadas retratando a los alienígenas de mil y un formas, casi todas usando de base una apariencia humanoide. Y la ufología, pseudociencia deudora de la ciencia-ficción, se ha ocupado de perpetuar esta imagen de extraterrestres con forma humana.

Para consultar más rápido